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David Cantón, un ingeniero informático afincado desde hace diez años en la localidad, ha patentado un dispositivo capaz de transmitir movimiento, vibración, temperatura y humedad al otro usuario conectado a la experiencia
David Cantón es un ingeniero informático que, desde hace
diez años, está afincado en La Rinconada, concretamente en San José. Entre sus
distintos proyectos -presentaba recientemente en Radio Rinconada una App social
llamada ‘Grita’-, ha desarrollado IPush, que promete ser una revolución en las
relaciones sexuales a distancia. Se trata de un vibrador capaz de transmitir
movimiento, temperatura, humedad y vibración al otro usuario conectado a la
experiencia. Ambos están diseñados para que se conecten a su propia red social
con otro usuario, que también tiene otro iPush, a través de la aplicación,
compatible con Android y iPhone.
“La idea surgió después de ver que en Japón habían abierto
un prostíbulo de muñecas hinchables y que tenía tres meses de lista de espera”,
cuenta su creador. “Pensamos en un dispositivo destinado a la salud sexual,
para personas que tienen algún tipo de problema que les impide salir de casa,
para que puedan tener una experiencia sexual plena”, refiere Cantón al respecto
de que “no se trata de un juguete”.
El sistema consta de dos partes. Por un lado, los
vibradores, masculino y femenino, que han sido diseñados para que se puedan
introducir en los genitales. Gracias a sus sensores, recopilan los datos de
temperatura, presión y humedad del usuario, informando en tiempo real al
compañero de juego. Los dispositivos “también cuentan con motores hidráulicos y
mecánicos que reproducen los movimientos del usuario”. De tal manera, que los
vibradores replican los movimientos sexuales que ambas personas ejecutan para
recrear el coito. Además, a través de la aplicación de iPush, los usuarios
pueden verse y escucharse en tiempo real, cuando están interactuando.
El prototipo está patentado y la idea de su creador es que
esté en el mercado a finales de 2021. De momento, hay abierto un «crowdfunding»
a través de la plataforma Indiegogo.
"El dispositivo masculino es de aspecto cilíndrico,con
un acolchado de látex ergonómico que se coloca en la base del pene.Con un arnés
se puede fijar en la cintura, evitando así la sujeción con las manos”, detalla
el creador. En cuanto al dispositivo femenino, "tiene un aspecto ovalado y
se coloca con arnés de cintura o mediante ventosas en una superficie
lisa". "Está formado por un sistema extensible que mediante presión
hidráulica es capaz de moverse hacia delante y atrás; además de los sensores de
presión, temperatura, humedad y un dispensador de líquido lubricante".
La producción y la logística del producto se va a desarrollar en el municipio, por lo que el valor añadido del producto se quedará en el municipio. La revolución sexual ha llegado, y tiene sello rinconero.